La odisea que viven las mujeres en Lima con el acoso callejero y la falta de protocolos de atención para las víctimas

Hace ocho años se promulgó la ley para prevenir y sancionar el acoso sexual en espacios públicos y algunos municipios distritales y gobiernos regionales le han dado la espalda a la norma al no emitir las ordenanzas correspondientes. La Policía Nacional del Perú (PNP) tampoco cuenta con un protocolo de denuncias.

Jossie Perez Saldaña

Acoso callejero continúa reportando casos en Lima Metropolitana. (Andina)

Salir de casa, para las mujeres, se ha convertido en una pesadilla que salta a la realidad cuando se materializa a través de miradas lascivas, comentarios e insinuaciones de carácter sexual, gestos obscenos, tocamientos indebidos y persecuciones en los espacios públicos. En 2022, 9 de cada 10 mujeres ha manifestado ser víctima de acoso sexual callejero en Lima Callao, según las encuestas de organizaciones en defensa de los derechos humanos.

Cada día, miles de mujeres, desde niñas hasta adultas, son víctimas del acoso sexual callejero, un problema que surge en las sociedades machistas que han acentuado los diferentes tipos de violencia de género. Se estima que alrededor del 70% no denuncia este tipo de actos, pese a que desde el 2015 se cuenta con la Ley N° 30314 para prevenir y sancionar el acoso sexual en espacios públicos.

Ocho años después, aún no se ha cumplido con la elaboración de los protocolos de atención de casos de acoso sexual en espacios públicos. En San Juan de Lurigancho, La Molina, Villa María del Triunfo, Santa Rosa, Rímac, y Pucusana aún no se cuenta con una ordenanza para prevenir y sancionar este tipo de acciones.

En entrevista con Infobae, la directora de Comunicaciones del colectivo Paremos el Acoso Callejero, Nahiomy Gallardo Quispe lamentó que en los distritos que sí cuentan con la ordenanza las multas o sanciones no están siendo aplicadas. Además, indicó que a nivel nacional el panorama es mucho peor, pues solo 5 de los 25 gobiernos regionales cuenta con ordenanzas y en la Policía Nacional del Perú (PNP) tampoco hay protocolos de denuncia.

Problema social

Paremos el Acoso Callejero es un colectivo que promueve los derechos de las mujeres que realiza talleres y campañas informativas para visibilizar esta problemática y concientizar a la ciudadanía sobre esta situación que afecta principalmente a la población femenina.

“También hacemos incidencia para que las autoridades cumplan con las ordenanzas y no solamente quede en papel, sino que también se creen protocolos de denuncia para que la Policía sepa cómo atender estos casos”, indicó la vocera de la organización.

En 2021, Paremos el Acoso Callejero y Plan Internacional elaboraron un informe técnico sobre el acoso sexual callejero en adolescentes y jóvenes mujeres, durante el estado de emergencia 2020 en Lima y Callao, “A mí también me acosaron”, en el que se reveló que el 91% de las víctimas no recibió ayuda de las autoridades.

Las mujeres en Lima Metropolitana y Callao viven con temor por el acoso sexual. (Andina)

La ley para prevenir y sancionar el acoso callejero es un importante paso para erradicar este problema de la sociedad, con el trabajo en conjunto de los gobiernos regionales, provinciales y locales, Ministerio de la Mujer y Poblaciones Vulnerables (MIMP), Ministerio de Educación (Minedu), Ministerio de Salud (Minsa), Ministerio de Transportes y Comunicaciones (MTC) y Ministerio del Interior (Mininter). No obstante, existen “vacíos legales”.

Gallardo resaltó que aún se tiene un gran trabajo por hacer respecto a la difusión de la ley. Además, consideró que es importante que el Minedu y el MIMP trabajen en la educación sexual integral con enfoque de género.

“Es primordial para que este tipo de casos ya no sigan sucediendo en el futuro. Para que los niños y niñas también sepan sus derechos y sepan que tienen que ser criados con equidad”, enfatizó.

En esa línea, sostuvo que el machismo está arraigado en la sociedad peruana y agregó que tiene que ser erradicada desde la infancia. “Muchas veces no se les ve a las mujeres como merecedoras del espacio público, sino que somos vistas como un objeto que va por las calles”, cuestionó.

9 de 10 mujeres ha manifestado ser víctima de acoso callejero. (Andina)

Las mujeres que han pasado por estos episodios de acoso en la vía pública han sentido temor de volver a salir a las calles, otras han sentido enojo, humillación, tristeza, entre otras emociones que impactan en la salud mental. “Vemos que el acoso también afecta emocionalmente y psicológicamente a las víctimas. Deja una huella que muy fácilmente no se puede borrar, ya que es algo que sufrimos a diario desde que somos muy pequeñas”, sostuvo.

Manifestaciones de acoso

Según el informe, el 70.68% manifestó haber sido víctima de acoso en las calles, el 8.41% en el transporte público, el 5.45% en los paraderos, el 5.23% en parques o plazas, el 3.86% en centros comerciales, el 1.82% en las casas, el 1.14% en taxis, el 0.91% en los centros de trabajos, el 0.68% por internet y el 0.45% en instituciones públicas.

“El acoso callejero se puede manifestar de diferentes formas, ya sean los mal llamados piropos que son los que más se usan, miradas lascivas, tocamientos indebidos, silbidos, frases o gestos obscenos, masturbación pública y persecución”, puntualizó Gallardo Quispe y resaltó que todos estos actos pueden ser denunciados.

Piropos, miradas lascivas, tocamientos indebidos, silbidos, frases o gestos obscenos, masturbación pública y persecución son algunas de las manifestaciones de acoso sexual callejero. (Andina)

¿Cómo denunciar el acoso callejero?

El acoso callejero puede ser denunciado en cualquier comisaría, fiscalía, o Centro de Emergencia Mujer. La Línea 100 y Chat del MIMP también está a disposición de las víctimas. “También pueden acercarse a la primera autoridad que encuentren como un policía o sereno para registrar la denuncia”, indicó y destacó que no es necesario contar con medios probatorios, pero de ser posible se puede presentar fotografías o testimonios.

Resaltó que es importante denunciar el acoso callejero ante las autoridades porque esto va a permitir identificar los lugares en los que suele ocurrir y esta información es de suma importancia para que las autoridades puedan implementar cámaras de videovigilancia y personal de seguridad.

“Las denuncias sirven mucho para eso, si bien no siempre se va a poder identificar al agresor, se puede identificar que existe un problema en ese lugar y las autoridades tienen que solucionar ese problema ya sea con cámaras o con más personal de seguridad.”, complementó.

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